Nuestro hijo
¿puede necesitar
ayuda del CDIAP?


Cuando nacen nuestros hijos estamos pendientes de su desarrollo, de su peso, de su primera sonrisa, de su primera palabra... es el momento de su vida en el que más rápidamente desarrolan sus capacidades. Sin embargo, a veces, la evolución no responde a lo que esperamos y esto nos crea inseguridad y dudas.

Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, de manera que es imposible predecir con exactitud cuando aprenderá una destreza, una habilidad en particular.

De todos modos, algunos comportamientos y actitudes nos pueden ayudar a detectar si hay alguna dificultad en el desarrollo de nuestro hijo:

 
•  Si a los 3 meses no sonrie, no fija la mirada, no sujeta bien la cabeza
•  Si a los 6 meses no tiene interés por los objetos ni intención de cogerlos
•  Si a los 9 meses no se mantiene sentado, no tiene interés por mirar o tocar cosas y no balbucea
•  Si a los 12 meses no se mantiene en pie apoyándose en algún objeto, no se comunica,
no coge los juguetes, no balbucea, no hace gestos con significado (señalar, decir adiós con la mano...)
•  Si a los 18 meses no dice palabras sencillas, aún no anda, o no conoce el nombre de los objetos y
personas que le son más familiares

•  Si a los 24 meses no dice frases espontáneas de dos palabras
•  Si a ls 36 meses no entiende órdenes simples, no tiene interés por el juego simbólico o tiene dificultades en subir y bajar escaleras
•  Si presenta cualquier pérdida en el lenguaje o habilidad social en cualquier edad

Si observáis alguna dificultad en el desarrollo de vuestro hijo, consultad a vuestro pediatra o directamente al CDIAP